29 abr. 2010

el camino...

Ahí nomás
vislumbré un camino
muy parecido a la vida...

Con idas y vueltas,
con valles fértiles
y montañas encumbradas,
con rios revueltos
y hermosos lagos espejados...

Al costado del mismo
podía ver frondosos árboles
buscando alcanzar el techo del cielo,
y a la vez
pequeñas hojas de verdes enredaderas
se trepaban sospechosamente de sus ramas...

Retoños de toda clase de
plantas y flores
asomaban detrás
de tiernos pastizales.
Algunos tramos se dejaban pisar
sin ningún esfuerzo,
pero en otros,
el barro dejaba sus huellas...

Entonces entendí...

Las idas y vueltas
son las diferentes sensaciones
de comenzar o retroceder
en las desiciones.

Los valles fértiles
corresponden a los tiempos
de bonanza.

La montañas encumbradas
son los problemas a resolver.

Los rios revueltos
son las vicisitudes a sortear,
mientras que los 
momentos de sosiego
se reflejan en los lagos espejados...

Los frondosos árboles
en ocasiones,
son los propios miedos
que no nos dejan observar el porvenir,
y los pequeños retoños,
(nuestros hijos),
crecen bajo nuestra tutela
perpetuando la especie
y la propia idiosincracia.

El barro,
(las injurias),
a veces con razón y otras no,
nos salpican el buen nombre.

A todos nos toca,
irremediablemente,
recorrer el camino.
Imposible evitarlo,
imposible eludirlo.

Independientemente de la etapa
y la estación en la que nos
encontremos cada uno,
ya sea primavera u otoño,
verano o invierno,
el camino está ahí...

y vale la pena transitarlo...

18 abr. 2010

enlace...

Con tu mano
saludas,
palmeas,
acaricias,
aprietas,
tocas,
frotas,
oprimes,
señalas,
indicas,
elaboras,
amasas,
recorres,
digitas,
escribes,
alientas,
mides,
destrabas,
abres...

toma mi mano
y juntos
hagamos valer nuestro amor.

10 abr. 2010

otoño...

... lentamente me voy deshojando,
como sin querer...

como este tibio otoño mi alma se desgrana
y me acurruco en la quietud de la noche,
casi esperando el amanecer.
Y en mis ojos se reflejan
los ocres matices de las hojas
que se acumulan debajo del alero,
apenas encandiladas por la luna...

busco calor, pero no tengo frío,
es apenas el reflejo espontáneo
de lo que uno sabe inevitablemente
está por venir...

un lápiz, un papel,
una lámpara....
Bach que me sumerje en el ida y vuelta
de sus armonías,
una línea musical juguetea
libremente por arriba con la
base monótona que le sirve de asiento,
de compañia,
y que increíblemente se conjugan perfectamente
entre ambas...

busco en mi mente
las palabras,
las ideas, los motivos, las imágenes,
los momentos...

busco dentro de mi corazón
las vivencias,
los sentimientos, las esperanzas,
los desos y las lágrimas solitarias...

... lentamente me voy deshojando,
como sin querer...

escribo, tacho, vuelvo a escribir...
escribo, busco, borro, replanteo...
escribo y leo,
escribo y repaso.
Miro hacia atrás,
pero incluso más allá del cuadro
que está colgado sobre la pared,
mucho más allá del verano que huyó...

mañana seguramente me parecerá
no haber vivido ésta noche,
incluso ni sabré si ésto que escribo
realmente pertenece a éste momento,
sólo lo disfruto...
por que a medida que mi lápiz
serpentea sobre el papel
y surgen las ideas,
las frases,
afuera seguramente el sol ya está bañando
las rosas, las siemprevivas
y tiñendo de sangre los liquidámbar...

y yo también...

... lentamente me voy deshojando,
como sin querer...