14 ene. 2013

Gajos

gajos...
cada día que pasa
es un gajo que se cae
dejando paso a la madurez
de la vida

gajos...
cada lágrima derramada
es un gajo que se cae
descubriendo en lo profundo
de uno mismo
un amanecer esplendoroso

gajos...
cada abrazo recibido
es un gajo que se cae
para comprender, a través del otro,
que sólo, no se puede

gajos...
cada sonrisa esbozada
es un gajo que se cae
para iluminar el rostro
de quien se calla
sus miedos

Y así nos vamos deshojando,
día a día,
gajo a gajo
hasta que llegue nuevamente
el tiempo de los 
nuevos retoños...