24 jun. 2010

lejana...





Casi me enredo
al caerme entre tus ojos
y mi hombro,
soñando que estabas ahí,
que nos habíamos encontrado,
que nos habíamos emocionado juntos...

Recorrí cada entorno
de las comisuras de tus labios
saboreándolos mordazmente,
estremeciéndome con el
exótico aroma de tu encanto.

Mi mano se dedicó
a deslizar tu suave
y tersa piel,
morena apenas,
y tu perfume inundó
mis gustos...

Tus caderas
las sentí contra mí,
y esperé que todo tu cuerpo
me enfrentara.

No sé si sucedió
en realidad,
pero aún
tu sentir me persigue...

13 jun. 2010

hija, escucha...

En tu interior yacen,
casi imperceptiblemente,
los abrazos más fuertes nunca dados,
las palabras más dulces nunca dichas,
las miradas más complacientes,
los besos más tiernos nunca brindados,
los alientos más esperanzados hacia
el que se encuentra desesperado,
las caricias más amorosas
nunca abandonadas en las mejillas
de los necesitados,
las oraciones más sublimes
nunca peticionadas al cielo,
ni las canciones más inspiradoras
nunca trazadas en un papel arrugado...

Que el desaliento, la miseria, el enojo,
la envidia, el desamor, la maldad,
los chismes, las injurias, el dolor,
la pobreza, el malhumor,
ni la propia dejadez del que no quiere salir
de su profunda desidia
no permita que todo lo que tienes dentro
florezca,
salga a la luz,
ya sea para complacerte
y gratificarte a ti misma,
o para bendecir a otros con tus talentos...

No lo permitas...