13 jun. 2010

hija, escucha...

En tu interior yacen,
casi imperceptiblemente,
los abrazos más fuertes nunca dados,
las palabras más dulces nunca dichas,
las miradas más complacientes,
los besos más tiernos nunca brindados,
los alientos más esperanzados hacia
el que se encuentra desesperado,
las caricias más amorosas
nunca abandonadas en las mejillas
de los necesitados,
las oraciones más sublimes
nunca peticionadas al cielo,
ni las canciones más inspiradoras
nunca trazadas en un papel arrugado...

Que el desaliento, la miseria, el enojo,
la envidia, el desamor, la maldad,
los chismes, las injurias, el dolor,
la pobreza, el malhumor,
ni la propia dejadez del que no quiere salir
de su profunda desidia
no permita que todo lo que tienes dentro
florezca,
salga a la luz,
ya sea para complacerte
y gratificarte a ti misma,
o para bendecir a otros con tus talentos...

No lo permitas...

3 comentarios:

  1. Que hermosas palabras querido poeta, cuánto amor y ternura has puesto en estos versos que me han emocionado y llegado al corazón.
    Bellísimo , me encantó!

    Preciosa la música de Madeleine Peiyroux , es realmente un enorme placer oir una voz como la suya.

    Besos para tí y me encantó visitarte , tu sitio está cada vez más hermoso.
    REM

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  2. Se une el pensamiento con los sentimientos...de un amor sin condiciones...se abraza la ternua con ese hermoso boton de rosa...surgen las palabras más hermosas cuando se habla de nuestros hijos....

    Te dejo besos

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  3. Sabios consejos expresados en versos de precisa fluidez.

    Saludos.

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